La Cámara de Diputados no cedió a las presiones del gobierno de Milei y rechazó el capítulo del Presupuesto 2026 que derogaba la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario.
Cuando hay convicción y empatía, el apriete no pasa. Sirve luchar.
La Cámara de Diputados no cedió a las presiones del gobierno de Milei y rechazó el capítulo del Presupuesto 2026 que derogaba la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario.
Cuando hay convicción y empatía, el apriete no pasa. Sirve luchar.
La Cámara de Diputados no cedió a las presiones del gobierno de Milei y rechazó el capítulo del Presupuesto 2026 que derogaba la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario.
Cuando hay convicción y empatía, el apriete no pasa. Sirve luchar.
La Cámara de Diputados no cedió a las presiones del gobierno de Milei y rechazó el capítulo del Presupuesto 2026 que derogaba la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario.
Cuando hay convicción y empatía, el apriete no pasa. Sirve luchar.